FAC se une a las iniciativas para preservar los valores de Clesa

Desde la Fundación Arquitectura Contemporánea, según acuerdo adoptado por los miembros de su Comisión Ejecutiva, nos sumarnos al rechazo expresado por la Fundación Alejandro de la Sota a la remodelación anunciada de la antigua fábrica de Clesa.

El Ayuntamiento de Madrid, propietario del inmueble, ha llegado a un acuerdo con la compañía holandesa Kadans Science Partner para que el proyecto del célebre arquitecto Alejandro de la Sota, que fue inaugurado en 1962 y ha sufrido años de abandono, sea transformado en un centro de investigación de medicina y biotecnología con instalaciones como espacios de coworking, laboratorios, auditorios o cafetería. 

El encargo del proyecto de rehabilitación ha sido seleccionado mediante un proceso de concurso titulado “Reinventing Cities”, cuya filosofía está definida por la rehabilitación respetuosa y la salvaguarda del valor arquitectónico como ejes vertebradores. La propuesta ganadora, que cuenta con un presupuesto de 30 millones de euros, tiene previsto comenzar las obras en 2023 con apertura prevista para 2024

Sin embargo, la decisión no ha estado exenta de polémica. A través de un comunicado emitido por la Fundación Alejandro de la Sota el pasado abril, manifiesta que el proyecto seleccionado no honra de ningún modo la obra del arquitecto y no se corresponde con los valores ni el espíritu del proyecto original. Así, tras revisar la documentación del proyecto ganador consideran que “la fábrica CLESA de Alejandro de la Sota se convierte en un mero contenedor de lugares comunes desvirtuando de manera irreversible la fuerza del proyecto original”. Una declaración a la que la comisión ejecutiva de la Fundación Arquitectura Contemporánea, reunida el 27 de mayo, decidió apoyar por unanimidad en coherencia con el trabajo desarrollado desde nuestro proyecto ARCA, una plataforma para la defensa del patrimonio arquitectónico contemporáneo que está dando sus primeros pasos.    

Esta situación nos hace reflexionar acerca del destino y las posibilidades del patrimonio arquitectónico contemporáneo. ¿Cuál es la mejor forma de aprovechar los recursos y espacios de los que ya disponemos para transformarlos en lugares de utilidad? ¿Qué principios deben guiar la rehabilitación en el caso concreto de edificios modernos y contemporáneos? ¿Dónde podemos situar la línea que separa la transformación de usos de la desvirtuación de los valores esenciales de una obra? Estas y otras cuestiones son las que nos planteamos desde el proyecto ARCA, que desarrollamos con el apoyo de la Dirección General de Agenda Urbana y Arquitectura del MITMA, con el fin de conseguir el reconocimiento social y legal de la arquitectura moderna y contemporánea en España.

En este caso, compartimos la preocupación y urgencia ante la pérdida irreversible de las características originales de un proyecto irremplazable.

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