Edificio de los Laboratorios JORBA (popularmente conocido como “La pagoda”), de Miguel Fisac. Demolido en 1999.

La arquitectura contemporánea sufre de la falta de cultura, de la falta de sensibilidad, la falta de protección y el fallo en cadena de la profesión, fruto de la desidia que se ampara en lo que es legal. (…) Nadie se imagina que un heredero pueda destruir un cuadro o una escultura, quemar el manuscrito de un escritor. Nadie lo puede imaginar y tendría enfrente, además del peso de la ley, el escándalo de la sociedad. En la Arquitectura, sin embargo, es posible y ocurre en demasiadas ocasiones.

Fundación Alejandro de la Sota

INTRODUCCIÓN

Plataforma para la protección del Patrimonio Contemporáneo en España

Cada vez que una obra de arquitectura contemporánea, conocida o realizada por algún arquitecto reconocido, se demuele o se altera sustancialmente, surgen las voces de numerosos profesionales lamentando la desaparición del edificio o sus valores originales, la falta de sensibilidad de nuestra sociedad y la existencia de resquicios legales que lo permiten.

Ante los numerosos y quizás cada vez más frecuentes atentados contra el patrimonio arquitectónico moderno y contemporáneo, parece imprescindible establecer una estrategia efectiva que permita profundizar en la sensibilización ciudadana ante los valores de la arquitectura reciente, algo que puede entenderse como un bien público al servicio de la sociedad.

La generalizada desconsideración del valor cultural de la arquitectura, debido en gran medida al desconocimiento del patrimonio contemporáneo, lleva aparejada su desprotección por parte de las administraciones públicas y se materializa en normativas que, en ocasiones, estimulan la sustitución de destacados ejemplos de arquitectura en favor de una mayor edificabilidad.

La relativa juventud de las obras que aquí se defienden, la falta de conocimiento y reconocimiento social y legal, así como la lentitud burocrática de las instituciones con competencias en la preservación del patrimonio, acaban, en la práctica, por dejar en la indefensión proyectos paradigmáticos que decaen en ruina, son transformados hasta el desconocimiento o terminan demolidos fruto de procesos especulativos.

ARCA propone la apertura de un proceso metodológico para la patrimonialización cultural de la arquitectura moderna y contemporánea. Un proceso que favorezca su reconocimiento e identificación por parte de la sociedad, y que proporcione instrumentos legales para la protección desde el ámbito local. Se concibe como una plataforma integral colaborativa con las Administraciones Públicas, Escuelas de Arquitectura, Colegios de Arquitectos y otras entidades.


OBJETIVOS

01.

Posibilitar la activación de los instrumentos legales vigentes, a escala local, para la protección efectiva del patrimonio arquitectónico moderno y contemporáneo.

02.

Erradicar el desconocimiento del patrimonio arquitectónico moderno y contemporáneo como argumento legitimador de los frecuentes atentados en su contra.

03.

Consolidar un registro colaborativo, activo y accesible de arquitectura española de los siglos XX y XXI, que sirva de referencia a Administraciones, Colegios, Escuelas de Arquitectura y ciudadanía, así como soporte a acciones de sensibilización complementarias.

04.

Fomentar el debate sobre los valores de la arquitectura moderna y contemporánea, incentivando la participación ciudadana.


CONTEXTO Y ANTECEDENTES

La demolición de la Casa Guzmán, obra maestra de la arquitectura contemporánea proyectada por Alejandro de la Sota, se percibe como un punto de inflexión en la conciencia arquitectónica colectiva, trascendiendo la necesidad de articular nuestros instrumentos y estrategias culturales, sociales y también legales, para permitir la protección efectiva del patrimonio moderno y contemporáneo.

Sin ir más lejos, en 2017 la exposición realizada en CentroCentro con el nombre “Ciudad Decisiva” ya alertaba sobre la desprotección de la arquitectura y cómo las decisiones sobre la perdurabilidad y los usos de los edificios de patrimonio histórico afectan a la configuración, a la memoria y al valor arquitectónico de la ciudad.

Frontón Recoletos de Eduardo Torroja, ingeniero de Caminos, y Secundino Zuazo, arquitecto, demolido en 1973.

En concreto, señalaba nueve edificios de Madrid en diferentes situaciones de riesgo. Edificios en proceso de cambio o modificación o que han sido demolidos o abandonados, mostrados a través de diferentes archivos, proyectos documentales y registros del legado arquitectónico de la capital:

  1. La Casa Guzmán del arquitecto Alejandro de la Sota, demolida a primeros de enero de 2017;
  2. Los desaparecidos Laboratorios JORBA de Miguel Fisac, edificio singular demolido en 1999 y conocido popularmente como ‘La Pagoda’;
  3. El Mercado de Olavide del arquitecto municipal Francisco Javier Ferrero, sustituido por la plaza homónima en 1974;
  4. El Frontón Recoletos de Eduardo Torroja, ingeniero de Caminos, y Secundino Zuazo, arquitecto, demolido en 1973;
  5. La antigua Cárcel de Carabanchel de Vicente Agustí Elguero, Prisión Provincial de Madrid demolida en 2008;
  6. El Edificio España de los hermanos Otamendi, Julian (ingeniero y arquitecto) y José María (ingeniero industrial), cerrado por aquel entonces desde 2012 y vendido en 2014 al chino Wanda Group, que a su vez lo revendió en 2016 al Baraka Investment Group de Bahrain;
  7. La nave principal de la antigua Fábrica de CLESA de los arquitectos Alejandro de la Sota y Fernando Lapayese, en proceso de reforma;
  8. Las Cocheras de Cuatro Caminos del Metro de Madrid, obra colectiva de los ingenieros Miguel Otamendi, Alejandro San Román y José Valentí de Dorda y el arquitecto Antonio Palacios, amenazadas ahora de demolición;
  9. El Pabellón de España en la exposición universal de Bruselas de 1958, realizado por los arquitectos José Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún, en estado de abandono, aunque ya cuenta con un proyecto para acometer una primera fase de intervención.
Cocheras de Cuatro Caminos del Metro de Madrid, obra colectiva de los ingenieros Miguel Otamendi, Alejandro San Román y José Valentí de Dorda y el arquitecto Antonio Palacios, demolidas en 2021.

Por su parte, la futura y primera Ley de Arquitectura que promueve el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, persigue incrementar la calidad del entorno construido con el fin de contribuir al bienestar individual y colectivo.

En coherencia con la Agenda Urbana Española de 2019, como estrategia para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 (ONUHábitat, 2015) o la Declaración de Davos suscrita por España en 2018, este proyecto de Ley persigue, además de fomentar la creación de ciudades y comunidades sostenibles, inclusivas, seguras y resilientes, “hacerlo a partir de la reivindicación de la Arquitectura como un hecho cultural que permite integrar el patrimonio construido del pasado y su legado, el patrimonio contemporáneo, la ciencia de la construcción en continua innovación y la investigación y el debate teórico en torno al espacio construido.”

Desde 2001 varias han sido las directivas europeas que declaran la Arquitectura como bien de interés general. Muestras de ello son la Resolución del Consejo de la Unión Europea sobre la calidad arquitectónica en el entorno urbano y rural que insta a los poderes públicos a fomentar la necesaria colaboración interdisciplinar, la extensión del conocimiento de la Arquitectura, su socialización y la definición de la calidad arquitectónica como la meta a alcanzar, o la Directiva 2005/36/ CE del Parlamento y del Consejo, relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales en que se manifiesta que “la creación arquitectónica, la calidad de las construcciones, su inserción armoniosa en el entorno, el respeto desde los paisajes naturales y urbanos, así como del patrimonio colectivo y privado, revisten un interés público”.

Antigua Cárcel de Carabanchel de Vicente Agustí Elguero, demolida en 2008.
Fotografía: k-naia (Flickr)

Como bien recogieron los debates PECA (Propuestas sobre el Entorno Construido y la Arquitectura) promovidos por el MITMA en diciembre de 2020, y en los que participaron los patronos de la Fundación Arquitectura Contemporánea Juan Domingo Santos y Martha Thorne, parece clara la “necesidad de articular mecanismos legislativos para superar la actual inanición, salvo honrosas excepciones de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, como últimos depositarios de la protección” (Celestino García Braña, presidente de la Fundación Docomomo Ibérico). Y es que la Administración local parece clave en el éxito de la eficacia de las medidas de protección adoptadas, más aún en las obras más recientes, ya que como José María Ballester (IPCE) señaló también en estos encuentros, la declaración de BIC, además de ser un proceso largo, debería quedar reservado a aquellos proyectos decantados por el tiempo, con una antigüedad que, según indica, no debería ser inferior a 30 años. La incorporación a los catálogos urbanísticos se presenta, así, como una alternativa ágil y efectiva para la preservación de proyectos con especial significación, o aquellos con potencial para llegar a serlo.

Por último, con el fin de emprender una estrategia efectiva para la protección de la arquitectura, resulta imprescindible establecer una metodología participativa e inclusiva, que, en coherencia con la futura Ley de Arquitectura y como recoge la plataforma PECA, “solo pueden conseguirse en un contexto interdisciplinario y de cooperación transversal entre agentes sectoriales, autoridades competentes, profesionales y la sociedad civil. La participación pública y la democracia urbana son igualmente indispensables para el logro de estas metas”.


METODOLOGÍA

En coherencia con las líneas de trabajo de la Fundación Arquitectura Contemporánea, el plan ARCA se plantea a partir de las siguientes acciones transversales:

a) Investigación

Análisis comparativo y elaboración de bases de datos propias para conformar un listado preliminar de obras de arquitectura consideradas representativas del patrimonio arquitectónico moderno y contemporáneo en España. 

Comprenderá dos tareas paralelas:

01.

Reconocimiento legal

Identificación de obras de arquitectura protegidas de acuerdo a la legislación española vigente, atendiendo a: 
—Registro de Bienes de Interés Cultural del Ministerio de Cultura y Deporte 
—Catálogos de protección municipales 

02.

Reconocimiento sociocultural

Identificación de obras y espacios arquitectónicos de creación reciente especialmente significativos, desde un punto de vista artístico y técnico pero también social y cultural, atendiendo a la interacción ciudadana con el espacio y al potencial identitario del mismo. 

Como resultado del cruce de ambas bases de datos y tras su evaluación por parte del Comité Científico, se obtendrá una clasificación de proyectos que, en sintonía con otras plataformas internacionales, responderá al siguiente criterio y código de colores: 

🔴 En peligro 
🟠 Protegido parcialmente 
🟢 Protegido 
🔘 Alterado 
⚫️ Desaparecido

b) Creación

Consolidación de una red de organismos y entidades alineadas en torno al fomento y protección de la arquitectura contemporánea. Se redactará un manifiesto cuyo contenido específico deberá ser sometido a consenso por sus primeros firmantes o “equipo motor”. Será público y accesible de manera online, invitando tanto a personas físicas como jurídicas a suscribirlo. 

Comprenderá la creación de una plataforma virtual accesible y gratuita en la que volcar el listado de obras susceptibles de protección, clasificadas de acuerdo al criterio indicado en el apartado anterior. 

Además, se establecerán los canales oportunos para fomentar la comunicación bidireccional entre el equipo de trabajo y los usuarios, incentivando que éstos lo sean de una forma activa, con la posibilidad de proponer nuevos proyectos a evaluar, comentar las obras o complementar la información y/o documentación gráfica disponible.

c) Difusión

Profundizando en el doble objetivo de promover la protección legal y el reconocimiento social de las obras más destacables de la arquitectura moderna y contemporánea en España, la difusión será un proceso transversal a todas las fases y estará encaminada a:

01.

Comunicación

Con el fin de promover la incorporación de las obras seleccionadas en los catálogos de protección urbanísticos municipales, se elaborarán listados por municipio que serán facilitados a las administraciones competentes, instándolas a implementar los mecanismos contemplados para su protección. 

02.

Sensibilización

La totalidad de las acciones será transparentada en la plataforma web e incluirá publicaciones en redes sociales. Todo el material resultante será accesible de manera gratuita, y se fomentará la realización de acciones complementarias por parte de los integrantes de la red, equipo motor o terceros.


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